Historia del Barrio Jesús.

  • Historia “ANTIGUA” del Barrio (1224 – 1861).

  • Historia “CONTEMPORANEA” (1861 – 1950).

  • LA EXPANSION” del Barrio (Años 50 – Años 60).

  • EL DECLIVE” del Barrio y el Nacimiento de la Asociación de Vecinos (Años 70 – Años 80).

  • EL RENACER” del Barrio (Años 90).

  • El Barrio “ACTUAL“ (Siglo XXI).


Nuestro barrio, conocido popularmente como Barrio Jesús, es uno de los de mayor antigüedad histórica dentro de la ciudad de Zaragoza. Sin embargo es también uno de los más desconocidos por los habitantes de la ciudad.

Marcado por su proximidad al río Ebro y por su vecindad con el barrio del Arrabal. Así como por un largo letargo (e incluso abandono) en el que ha estado sumido, y del que parece estar despertando en los últimos años, se enfrenta en la actualidad a un futuro prometedor si todos ponemos nuestro granito de arena para ubicarlo en el lugar que por tradición y proyección de futuro se merece dentro de nuestra ciudad.

Poco queda en la actualidad de sus antiguos orígenes, de los que conserva el nombre y el empaque y serenidad que da el contemplar la historia y desarrollo de Zaragoza desde las orillas de la margen izquierda del Ebro.

A continuación vamos a detallar la historia del Barrio Jesús en 6 etapas.

 

HISTORIA “ANTIGUA” DEL BARRIO (1224 – 1861).

Nos tenemos que remontar al siglo XIII para encontrar las primeras huellas históricas del barrio donde junto al Puente de Piedra y las orillas del río se construyó el Convento de San Lázaro en 1.224 bajo el patrocinio del rey Jaime I el Conquistador, durante una época en el que el nombre Aragón y Zaragoza resonaban por todo el mundo hasta entonces conocido.

Por aquel tiempo en las dependencias del convento estuvo ubicado un hospital destinado al cuidado de los leprosos, el Hospital de San Lázaro. Dichos nombres se ha conservado hasta nuestros días y a pesar de la desaparición de este edificio y de otros que le siguieron, todavía los utilizamos para referirnos a esta zona del barrio (Balcón/Calle/Pozo de San Lázaro). Relatos de la época cuyos ecos han llegado hasta nuestros días, narran sucesos prodigiosos y/o milagrosos ocurridos en este edificio.

Así, la margen izquierda de Zaragoza tuvo durante la Edad Media los siguientes destinos el asistencialista, el ganadero y el agrícola. Ya que en esta margen junto con el de San Lázaro se asentaba otro Hospital más antiguo, el de San Bartolomé de ultrapuente, donde se atendía a los caminantes y viajantes que llegaban enfermos a la ciudad, algunos incluso peregrinos del camino de Santiago. De esta manera, alejando los hospitales y centros asistenciales del casco urbano se evitaba la propagación de enfermedades y epidemias tan común en esta época.

El carácter agrícola y ganadero de la zona también fue fomentado con la creación de diferentes acequias, que junto con la del Rabal ya eran tres en los alrededores. Produciéndose así la expansión de los cultivos que necesitaban de regadío atrayendo a nuevos núcleos de población entre finales del siglo XIV y principios del XV.

Además junto a los núcleos de población tradicionalmente musulmanes que se asentaban por esta zona y que se dedicaban principalmente a la agricultura comienza a aparecer y a extenderse otro núcleo de población mayoritariamente católico, dedicado al asistencialismo mediante la creación de diferentes conventos y hospitales, siguiendo el ejemplo del de San Lázaro.

Así, para poder nombrar a nuestro barrio como el de Jesús, todavía tendremos que esperar a adentrarnos dentro del siglo XV, el nombre es originario del convento que la Orden de los Padres Mercedarios de Nuestra Señora de Jesús tuvo desde 1.447 hasta su destrucción. Situado durante el siglo XV en lo que hoy vendría a ser la calle y plaza Jesús que dan nombre al barrio en la actualidad. Pequeñas y recién reformadas calles, situadas en el corazón del barrio y que sirven de paso entre dos importantes avenidas de la ciudad como son la de Cataluña y la del Puente del Pilar, y que a su vez conservan cientos de años de historia antigua dentro de su reducida dimensión.

Entre el 1569 y 1580 y ante el deterioro del Puente de Piedra se construiría el Puente de Tablas, cuyo recuerdo y ubicación permanece hoy en la calle del mismo nombre, sufriendo los embates de las crecidas y siendo reconstruido en diferentes ocasiones hasta su desaparición en 1813.

Los primeros vestigios de nuestro barrio fueron testigos de gran parte de la historia más importante de nuestra comunidad y de nuestra ciudad; desde el avance de la corona aragonesa, a la convivencia de diferentes culturas y religiones que Zaragoza siempre a llevado a gala; o la unificación de reinos que dio lugar a España, sin olvidarnos del importante papel que el Barrio Jesús desempeñó dentro de la resistencia a los asedios a los que fue sometida Zaragoza por los franceses durante la guerra de la Independencia. Siendo nuestro barrio uno de los lugares por donde la ciudad de Zaragoza recibía el suministro de alimentos durante el primer sitio y convirtiendo los conventos anteriormente citados en un autentico fortín de resistencia ante los franceses durante el segundo sitio a la ciudad que se produjo entre 1808 y 1809.

Posteriormente, estos conventos terminarían destruidos por el avance francés y totalmente desmantelados tras la desamortización eclesiástica que ordenó Mendizábal en la primera mitad del siglo XIX. Siglo que a su vez constituiría el inicio de la historia moderna del barrio.

Podemos decir entonces que lo que caracterizó a nuestro barrio y a la margen izquierda de la ciudad desde sus inicios y los primeros asentamientos romanos hasta la guerra de la Independencia fue su situación fronteriza, y el carácter asistencial y agrícola. Lo que hizo que apenas se destinaran casas o asentamientos a residencias, y la población tomara unas características propiamente rurales. Concentrándose el mayor núcleo de población junta a la entrada del Puente de Piedra (único puente de Zaragoza hasta entonces) y el resto en torres dedicadas a la agricultura y ganadería.

 

HISTORIA “CONTEMPORÁNEA” (1861 – 1950).

Una vez superada la Guerra de la Independencia y las consecuencias que acarreó para la ciudad, con la industrialización que se dió durante la segunda mitad del siglo XIX en Zaragoza comienza la construcción y evolución del barrio tal y como hoy lo conocemos, que empezó a fraguarse a partir de 1860 con la inauguración de la Estación del Norte.

Esta estación se ubica en una zona poco poblada hasta entonces, en el conocido como arrabal de Zaragoza, quedando situado su edificio principal en el Barrio Jesús entre las calles hoy nombradas como Matilde Sangüesa y Avenida Cataluña, donde a mitad del siglo XIX se disponía de una gran cantidad de terrenos para afrontar la obra, ya que era zona de huertas y campos dónde apenas había algunas torres o fincas construidas.

Así el 12 de Mayo de 1856, el general Espartero pone la primera piedra de la que iba a ser la Estación ferroviaria de Zaragoza. Siendo el 6 de Septiembre de 1861 cuando se inaugura la Estación creada por la compañía de ferrocarriles de la línea Zaragoza-Barcelona realizando una ceremonia que cuenta con la presencia del rey consorte de España Francisco de Asís.

La puesta en marcha de la estación, a la que poco a poco se le van ampliando las líneas y recorridos es el motor que sirve para impulsar la construcción y desarrollo de nuestro barrio. Puesto que llega a convertirse durante muchos años en la Estación más importante de Zaragoza.

En 1871 contaba ya con varias líneas, (hacia Pamplona, Huesca, Madrid, etc.), siendo en 1878 cuando tiene lugar la anexión de la compañía de ferrocarriles creadora a la Compañía de Ferrocarriles del Norte, de dónde surge la denominación actual que se le otorga a la estación.

Al ser una gran estación de término se generó un gran ir y venir de gente, puestos de trabajo en la zona y un comercio emergente, lo que provocó que surgieran entorno a la estación diversas casas en las que vivían los empleados y ferroviarios, creándose de esta manera un nuevo barrio alrededor de la Estación que más tarde se iría ampliando: Calle de la Estación, Calle Norte, Avenida Cataluña, Calle Valimaña, Santiago Lapuente, Puente Tablas… etc.

Hito importante para el barrio fué, casi dos décadas más tarde, la construcción e inauguración en 1895 del Puente de Hierro. Este puente, cuyo nombre originario es el de Nuestra Señora del Pilar (tal como indica hoy en día la avenida que atraviesa el barrio y continúa el puente), permitió una mayor accesibilidad desde la margen derecha de Zaragoza, mejorando la comunicación y transporte con el centro de la ciudad.

Junto con la expansión que produjo el ferrocarril en el Barrio, y al amparo de la estación, en los últimos años del siglo XIX comienza a desarrollarse la industria azucarera en la zona. En 1893, se inicia en el barrio la construcción de la primera azucarera, la Azucarera de Aragón, que posteriormente sufrirá varias ampliaciones, siendo un punto de referencia para la arquitectura industrial de la ciudad en aquella época. Unos años más tarde, en 1899 , a tan solo unos metros de la anterior, empieza a funcionar la Azucarera Cooperativa del Rabal, reconvertida con el paso del tiempo en Alcoholera famosa en la zona. Y ya en 1913 inicia su andadura la Azucarera del Gállego, junto al río del mismo nombre.

Esta escalonada industrialización que fue sufriendo el barrio, nos puede dar una idea general de la evolución que se fue dando. La industria genera más puestos de trabajo, esto a su vez un aumento de población en la zona, que redunda en la edificación, ampliación y mejora del barrio. Todo esto unido al trasiego de la estación crea un gran ambiente de efervescencia en el barrio con el que muy pocas zonas de la ciudad pudieron conocer por entonces disfrutar por entonces. Siempre sin perder de vista que estamos hablando de los primeros impases del siglo XX. Aquel arrabal de la ciudad, en el que a mitad del siglo XIX apenas podíamos encontrar campos, va comenzando a despertar.

La Industrialización del barrio al calor de la estación no cesó, y así en 1917, frente al edificio principal de la estación del Norte, se instala “Maquinista y Fundiciones del Ebro” empresa destinada al sector de la hidráulica y que abastecía de piezas y maquinarias en un principio a las azucareras que había a su alrededor, y posteriormente a las industrias químicas, aceiteras, siderúrgicas, etc. de la ciudad.

A partir de estas fechas se acelera el crecimiento del barrio fruto de la implantación de las industrias azucareras que habrán de ser el motor de la economía regional. En el plano de 1908 ya figuran las grandes instalaciones azucareras, así como el Barrio de la Estación parcelado, en 1925 vemos extenderse las industrias por la avenida de Cataluña y ya parcelados los terrenos del antiguo convento de Jesús y las calles Lourdes y San Juan de Luz.

Más adelante vendrían la instalación de empresas como Pikolin u otras relacionadas con la Telefónica española que le acabaron de dar ese impulso a la margen izquierda y al barrio. Y que empezaron a convertir aquella zona inminentemente rural en una zona donde la industrialización, los obreros, los técnicos cualificados empezaban a convivir con la zona de huertas del otro Arrabal.

Dejando a un lado la evolución que supuso para el barrio, el proceso de industrialización, podemos destacar como uno de los “emblemas” del barrio junto con la estación, el Cuartel de la Guardia Civil de San Lázaro. En marcha desde los primeros compases del siglo XX y situado en el lugar donde anteriormente se levantaba el convento. El cuartel era uno de los focos principales dentro de la vida en del barrio, especialmente una vez superada la triste guerra civil española. Guerra que también se sufrió en el Barrio Jesús donde 14 de sus vecinos aparecen como fusilados en los registros que se conservan.

 

“LA EXPANSION” DEL BARRIO (AÑOS 50 – AÑOS 60).

Poco a poco vamos completando el perfil de un barrio que se acerca con optimismo a los años 50 y 60 del Siglo XX. Tenemos un barrio en expansión, con ocupaciones diversas entre la población: ferroviarios, guardia civiles, obreros, gente que poseía su propio negocio alentados por el flujo de viajeros de la Estación del Norte y algunos campesinos y ganaderos que seguían con las labores tradicionales que habían correspondido a la zona. Aunque los habitantes del lugar siempre han destacado la zona del otro arrabal como la dedicada a la agricultura y la zona del Barrio Jesús como una zona de servicios, como la “zona rica” de la margen izquierda durante la mitad del Siglo XX.

Sin olvidarnos del antiguo colegio de San Miguel (hoy ya derribado) y ubicado en el Molino de San Lázaro o las clases que impartían los Franciscanos en el colegio de la Purísima y San Antonio. Comunidad franciscana que siempre ha mantenido gran implicación con el barrio estando siempre cercanos y atentos a las necesidades de los vecinos y que se asentaron en nuestro barrio plena decada de los 50.

Andando por las décadas de los 50 y 60 podríamos decir que nuestro barrio estaba bien dotado de recursos para la época, teníamos cuartel militar y de guardia civil e incluso comisaría de policía propia, consultorio médico (que contó con dos ubicaciones dentro del barrio, una donde se encuentra hoy en día el bar la piragua, y otra en la Calle Jesús). Existía también un comercio floreciente, múltiples tiendas de comestibles y ultramarinos, algunas con solera dentro de nuestra ciudad de Zaragoza, como la fábrica de chocolates Zorraquino o cuadras tan conocidas como las de Marcellán.

En definitiva, un barrio en esplendor donde los recién llegados al barrio bien por trabajo o por residencia, tras un pequeños periodo de adaptación, estaban ya totalmente integrados en el barrio dónde eran bien acogidos dentro del ambiente familiar que éste tenía y aunque en aquella época no existían equipamientos como centros cívicos, bibliotecas o alguno equivalente en la actualidad, era un barrio bien dotado de recursos para el entretenimiento según las costumbres al uso. El cine Norte (inaugurado en 1953 y cuyo edificio esta ya derruido), bares y cafés de renombre en la ciudad y en el barrio como el Canfranc o el Café de la Estación que recibían a todo tipo de público y un transporte, el tranvía, que tenía su propia línea dentro del barrio además de la del Arrabal y el Gallego y que luego sería sustituido por el trolebús.

Teníamos pues tomando en cuenta los años 50 y 60, décadas anteriores al año de la formación de la asociación, un barrio con una buena calidad de vida y equipamientos en el que existía un comercio floreciente. En esos años éramos un barrio popular y bullicioso donde el trasiego de la Estación, de los viajeros, las fondas y las casa de comidas se unen al de los obreros de las fábricas y al de los lavaderos o vaquerías. Eso sí siempre teniendo en cuenta la coyuntura de la época.

“EL DECLIVE” DEL BARRIO y EL NACIMIENTO DE LA ASOCIACION DE VECINOS (AÑOS 70 – AÑOS 80).

Pasaron así las décadas de los 50 y 60 dentro del barrio y comenzábamos la del 70. Una década amplia y de gran importancia para el futuro de España, de la ciudad de Zaragoza y por lo tanto del Barrio.

Justo cuando España vivía sus últimos días de la dictadura franquista y así como nuestra ciudad se iban abriendo a Europa y experimentaban las bonanzas del desarrollo español de los años 60 nuestro barrio comenzaría a vivir una época de declive que vino marcado por el cierre de la Estación del Norte en el año 1976.

El barrio Jesús entraba en una época de decadencia y adormecimiento. Esto propició que a pesar de ser un barrio a tan sólo diez minutos del centro de Zaragoza, se frenara totalmente su crecimiento urbanístico tanto a nivel privado como público. No se creó, a diferencia del resto de la ciudad, ningún nuevo equipamientos a pesar de tener múltiples terrenos y solares que podían haber sido destinados a este fin. Esta situación derivó un lento deterioro del barrio con calles sin asfaltar, deficiencias en abastecimientos básicos, falta de equipamientos, etc…, y este abandono y olvido que los vecinos sintieron por parte de las administraciones públicas en el barrio provocó la suficientes razones para empezar a fraguar la necesidad de organizarse y así el 6 de Septiembre del 1.977 nace la Asociación de Vecinos “Vado” del Barrio Jesús de Zaragoza, como única arma no solo para velar por los derechos de los vecinos, de esta olvidada parte de la ciudad, sino para evitar la especulación que acechaba contra el patrimonio del barrio y luchar para que se efectuará una previsión en la dotación de reserva de suelo para equipamientos y servicios en las nuevas zonas de expansión.

En lo comienzos de los años 80 el decorado no cambió sustancialmente y diferentes comercios, industrias y bares fueron cerrando, algunas de las grandes empresas amenazaban también con entrar en crisis y/o con el cierre o despido de parte de sus trabajadores, la pequeña y mediana industria se mantenía aunque a duras penas y algunos vecinos comenzaban a emigrar a otros barrios. Los servicios con los que contaba el barrio se fueron trasladando a otras zonas cercanas de la ciudad o a otros barrios, dejando en el barrio una población envejecida.

 

“EL RENACER” DEL BARRIO (AÑOS 90).

Sin embargo a partir de mediados de los años 90, parece que el barrio está otra vez en resurgimiento, propiciado por la construcción del Puente de la Unión (1989) con el cierre del segundo cinturón (Marques de la Cadena) y la reforma del Puente de Hierro (1991). Estas infraestructuras generaron un nuevo diseño del trazado urbano y provocó un boom urbanístico en el barrio, donde se empiezan a realizar viviendas en terrenos de nueva edificación y se comenzaron a demoler viviendas antiguas o solares a urbanizar, que hasta entonces, habían estado completamente abandonados.

Esta explosión urbanística comenzó a lavar la cara al barrio. Se construían edificios modernos, que daban al barrio un nuevo aire de modernidad y empezó a mejor la imagen, a proyectarse nuevas viviendas en lo que tan sólo eran campos y a regenerar los pocos equipamientos que quedaban en el barrio, como por ejemplo el Colegio Público Hilarión Gimeno.

Parece que el barrio Jesús comenzaba a ser un valor en alza dentro de la ciudad de Zaragoza. Ciudad que hasta entonces había vivido dándoles la espalda a su margen izquierda, comienza a descubrir que a tan solo 10 minutos del centro a pie hay un lugar para vivir y relacionarse.

 

“EL BARRIO EN LA ACTUALIDAD” LA HISTORIA RECIENTE (Siglo XXI).

Ya en el siglo XXI nos encontramos con la verdadera evolución del Barrio Jesús con un cambio tanto urbanístico, como social, aunque continuamos con carencia de equipamientos y recursos municipales.

Las zonas más antiguas del barrio se han ido regenerando gracias a remodelaciones de sus calles, como es el caso de la Avenida Cataluña, las Obras de la Calle y Plaza Jesús o el Paseo de La Ribera y el Balcón de San Lázaro gracias sobre todo a la celebración de la Expo 2008 que han permitido que estas zonas en principio más ajadas por el paso de los años recuperen vida gracias a la obras de acompañamiento. Aunque todavía queden zonas del barrio sin arreglar y con deterioros en las que la administración debería poner todo su empeño.

Por otro lado nos encontramos con la consolidación de las zonas del Paseo Longares y de su gemela la Calle Bielsa con nuevas promociones de viviendas que han propiciado la llegada de nueva población. Así nos encontramos que junto al núcleo histórico y tradicional del barrio se han conformado estos núcleos de población joven.

En estos últimos años se han rehabilitado edificios antiguos como la Estación del Norte para Centro Cívico, La Azucarera como Espacio Joven y la Casa Solans en donde se albergó la Oficina de la Década del Agua de la ONU, se han generado, a su vez, nuevas zonas verdes y de esparcimiento. Se ha remodelado el Colegio Hilarión Gimeno donde se acometió una ampliación para acoger dos vías más, además se ha construido un nuevo instituto (2007 – IES Azucarera) y otro nuevo colegio público (2009 – CEIP Marie Curie). También se ha mejorado el transporte urbano con la llegada de la Línea 21 al barrio o la creación de la líneas circulares que transcurren por Marques de la Cadena.

Si bien todavía faltan por resolver demandas históricas desde que se creó la Asociación de Vecinos, como un equipamiento deportivo para el barrio, un equipamiento asistencial para nuestros vecinos más mayores o la vuelta de un nuevo Centro de Salud para así descongestionar el viejo centro de Salud de la Jota, igualmente habría que conseguir inversiones para la adecuación y limpieza de los muchos solares desperdigados por el barrio.

Todo esto ha generado en el barrio unas perspectivas de crecimiento inmejorables, con un alto aumento de la población, se han pasado de unos 8.500 vecinos en los 90 a los 16.500 actuales, que nos hace presagiar una nueva etapa dorada en el barrio, si todos, bien seamos población recién llegada o mas arraigada, conseguimos aunar esfuerzos en busca de un barrio mejor y más próspero.

A partir de ahora la historia del Barrio Jesús la tienes que crear tú.

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